sábado, 19 de septiembre de 2009

Acuérdate de mi.

Acuérdate de mi cuando a tu lado camine el viento, recordando esos encuentros y las miradas intactas de realidad. Acuérdate de mi cuando no encuentres un motivo para sonreír, para gritar, para llorar, llorar de recuerdos, llorar de ilusión, llorar de felicidad, dicha o amor.

Acuérdate de mi cuando la luna se asome recordando el pacto. Cuando el sol me toque con delicadeza en tu lugar, cuando la luz de mis ojos se refleje en un espejo, en un silencio, en un abrazo.

Acuérdate de los dos, de lo soñado, de los anhelos, deseos, sentimientos, pensamientos, defectos, virtudes, de nosotros...

No dejes jamás que se esfume lo que fuimos, no permitas que la realidad nos alcance, que nos aplasten las desilusiones y que nos detenga en esta lucha, no dejes que me lleve el viento entre los árboles porque podría desaparecer sin rastro. No apartes tus sueños de los míos y no te alejes tanto porque la distancia me hace verte entre neblina que poco a poco te cubre.

No impregnes los recuerdos de melancolía, lo vivido no es de olvido, lo sabes. Acuérdate de los mundos que somos, que hacemos y que vivimos, recuerda siempre que estoy aquí, que no me he ido, que no me iré.

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