No he olvidado, sólo espero a que sane.
No quise jamás derramar lagrimas o sangre.
Un día sin pensarlo volví al lugar, no estabas.
Quise encontrarte a la mitad de una ciudad
bañada en desvelo y ausencias de ti y de mí volando.
Si la flor luce marchita es incierto saber porque.
Para qué. Los cuerpos se secaron de tanto llorar.
Los recuerdos endurecieron y sepultaron lo que un día fue.
Quedarán por siempre enterrados, inscritos, plasmados en mi.
Mi corazón aún siente un vacío, un ahogo, y no sé el porque.
Me sorprende tu saludo, tu mirada lejana y tu simple adiós
Pero sonrío incrédula queriendo saber la razón que te hizo volver.
¿Para qué?. Hoy los caminos son distantes.
Tu boca endurecida no dio señas.
Mi estado de ánimo se sostuvo.
Estoy bien, continúo, vuelo no sé a dónde.
Pero una cosa si te digo. No olvidaré, no lo haré.
Usted lo sabe.