domingo, 20 de septiembre de 2009

Memorias de una infancia

Recuerdo cada mañana al despertar, la oscuridad de mi hogar forjado por tiras de cartón y lamina. Mi cuerpo frío y hambriento, mis labios resecos…

Mis despertares sin energía, con el estómago vacío pues los bocados se repartían entre mis hermanos y mi madre. Mi padre se había ido de casa desde que la guerra inició. Mis pies nudos rozan las piedras del pavimento cuando salgo en busca de agua o de un juego entre amigos que no han vivido mejor que yo.

Mis sonrisas se han visto sumergidas en tristezas, amenazas, pero al mismo tiempo se asoma una esperanza, ilusiones… los días pasan y cada vez son más pesados,  mi vida se reduce a un circulo de inconciencia que ha carcomido a la sociedad y mis ganas de buscar la salida se van terminando.

Hace tres días mamá me dio un arma, para protegerme. Pero ¿qué puedo hacer con 10 años de existencia y un arma que ha de terminar con tantas vidas e inclusive con la mía?. Las carencias y las injusticias han llevado a mi pueblo a revelarse ante las supuestas autoridades. Las mujeres temen por sus hijos y agachan la cabeza. Los hombres de las casas han ido en busca de una nueva vida a las fronteras. No sabemos si existe el retorno de estos.

Ha pasado un buen tiempo y mi mano se ha moldeado a un rifle, he cambiado los juegos entre arena y charcos por los tiros en el bosque, las persecuciones y la constante lucha. Mi pueblo esta cansado, sediento de justicia, hambriento de una libertad y enfermo de guerra.

¿Qué si quiero seguir así?, tantas veces he querido escapar, irme lejos dejando atrás todo, las riñas constantes y las muertes de seres inocentes. La falta de pan y el frío congelando mis huesos, mi alma, mi lucha… No me atrevo, sería tan fácil huir de la misma forma en que lo hacen los contrarios. Qué caso tendría la lucha que he comenzado sin que me preguntaran si estaba o no de acuerdo, pues he nacido y crecido en medio de la guerra y si mis brazos y piernas se rinden puede que siga así, pero si mi corazón se rinde, moriré en vano…

sábado, 19 de septiembre de 2009

Acuérdate de mi.

Acuérdate de mi cuando a tu lado camine el viento, recordando esos encuentros y las miradas intactas de realidad. Acuérdate de mi cuando no encuentres un motivo para sonreír, para gritar, para llorar, llorar de recuerdos, llorar de ilusión, llorar de felicidad, dicha o amor.

Acuérdate de mi cuando la luna se asome recordando el pacto. Cuando el sol me toque con delicadeza en tu lugar, cuando la luz de mis ojos se refleje en un espejo, en un silencio, en un abrazo.

Acuérdate de los dos, de lo soñado, de los anhelos, deseos, sentimientos, pensamientos, defectos, virtudes, de nosotros...

No dejes jamás que se esfume lo que fuimos, no permitas que la realidad nos alcance, que nos aplasten las desilusiones y que nos detenga en esta lucha, no dejes que me lleve el viento entre los árboles porque podría desaparecer sin rastro. No apartes tus sueños de los míos y no te alejes tanto porque la distancia me hace verte entre neblina que poco a poco te cubre.

No impregnes los recuerdos de melancolía, lo vivido no es de olvido, lo sabes. Acuérdate de los mundos que somos, que hacemos y que vivimos, recuerda siempre que estoy aquí, que no me he ido, que no me iré.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Eres aventura, yo soy ilusión.

Perviérteme con tus locuras,
acúsame con el viento por desear sentir tu aliento,
escúchame con el alma y tócame con tus labios.
Llega a perpetuar lo más profundo de mi ser, de mi esencia,
espera, detente unos segundos y admira el rededor de mis suspiros,
encuentra un camino y guíate hacia mis adentros.
Corazón intacto encontrarás, desvalido, desvivido, inconciente...

Mundos distintos habitamos.
Tú eres aventura, yo soy ilusión,
tú eres deseo, yo soy lugar de placer,
tú eres descuidado yo al contrario atiendo mi sentir.
Diferentes y aun así los encuentros son intensos.

La razón de estar juntos aun no la encuentro,
no estas a mi lado y quizá no lo estarás más,
sin embargo espero algo... no sé que para despertar.
Despertar de la espera por ti, de la ilusión, despertar...
a tu lado, en tus brazos colapsando el placer de estar y no estar.
Despertar contigo o sin ti pero despertar de mi asfixia causada por tu existir.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Ausencia que consume

Ausencia que consume,
espera interminable,
cuestiones sin respuesta,
anhelo sin entrega,
deseo sin pasiones,
caricia sin sentido,
escucha sin razones,
amor sin respuesta...

Mis manos no son suficiente, mis dedos aún no conocen el fin de tu sensibilidad y mis labios no saben el significado de tu boca, tus palabras y tu ser. Mis brazos no lograron contenerte mucho tiempo, mi mirada se alejó de la tuya. Los deseos, las ilusiones se perdieron en el camino, las perdimos, las dejamos escapar, no fui yo, no fuiste tú, fuimos los dos.

Encontrar respuesta a ese sentimiento llamado amor, ponerle rostro a un sueño y significado al deseo es imposible cuando lo quieres así. No es posible esperar miles de años, el que busca encuentra, el que quiere espera y el que ama... ¿El que ama espera?, no, no lo creo, el que ama siempre estuvo ahí, el que ama siempre lo va a estar, sin jusgar, sin limitar, sin condiciones...

La espera es larga e inestable. algunas veces estoy arriba, otras abajo y en muchas otras ni siquiera estoy. Me contengo de ilusiones que después decido enterrar, mientras tanto espero en este estadio que es la vida y me pierdo en una ausencia, ausencia de un ser, de ilusiones, deseos, sueños, ausencia de pasiones, de miradas, caricias y encuentros con aquel que sabe amar, el que sabe "volar"... Estoy aquí, dentro de una ausencia que consume.